Es una pregunta que se repite en los jóvenes, no en todos pero sí en muchos y sobretodo cuando éstos transitan por épocas complicadas de su adolescencia pronunciado además por tiempos difíciles por los cuales estamos pasando en la actualidad.
Si bien son varios los aspectos que influyen en la determinación o configuración de esta situación en los jóvenes pues vamos a intentar dar luz a alguno de ellos.
En primer lugar estamos atravesando una crisis de valores en cuanto a la fugacidad de los mismos impulsados por “relampagueantes” y múltiples mensajes mediáticos dirigidos casi exclusivamente al consumo. Es así que el “ser” pasa demasiado por el “tener”.
En la adolescencia se transita por un período en el que la personalidad del joven se está conformando y éste busca elementos “re-aseguradores” que lo mantengan a la defensiva de la angustia que puede emerger por esta situación de transformación corporal y de la identidad.
Es así que el joven se refugia en imágenes y modelos identificatorios que lo protegen de alguna forma. En general se puede decir que estos modelos no son los que más estimulan hábitos de estudio.
Además la dificultad que presenta hoy el mercado laboral en cuanto a las posibilidades de inserción de los jóvenes no estimula a estos ya que no logran visualizar posibilidades claras de futuro.
Aquí lo más importante es en mi opinión, poder vislumbrar la importancia de estudiar no solamente para poder tener un mejor empleo que si no estudiamos, lo cual es así pero se debe pensar en lo que implica el hábito de estudiar. Este hábito implica leer, escribir, pensar, realizar ejercicios, todas tareas cognitivas que nos permiten desarrollar nuestra inteligencia, ser personas más críticas y por lo tanto mejores.
No quiere decir que seamos los mejores del mundo porque el estudio ayuda pero no es el único aspecto que garantiza el éxito pero sí te asegura varias cosas, entre las que está tu inteligencia y capacidad de crítica y conciencia de ti mismo y el mundo que te rodea, al menos contribuye bastante en este sentido.
Imagen: fermat.uma.es













